Con el Propósito de sensibilizar a la población sobre la importancia de los bosques de manglares y humedales para la regulación del agua dulce, la vida de varias especies animales y las poblaciones humanas que viven aledaños a los ecosistemas marino costeros, la Secretaría de Energía, Recursos Naturales, Ambiente y Minas (MiAmbiente+) a través de la Dirección de Biodiversidad (DiBio), realizó hoy el Foro Nacional de Manglares, Gobernanza, Manejo y Conservación. 

El evento fue inaugurado por el Subsecretario de Ambiente y Minas, Carlos Alberto Pineda Fasquelle en representación del Secretario de Estado de MiAmbiente+, José Antonio Galdames, quien en su alocución luego de agradecer la participación de los representantes de instituciones gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y de organismos internacionales de cooperación dijo que en Honduras el 24% del territorio nacional son áreas protegidas.

 

Recordó, que lo que se busca es conservar los sitios protegidos para asegurar los servicios eco-sistémicos: agua, calidad del aire, madera y medios de vida para los pobladores locales, puesto que del 24% de áreas protegidas, casi la mitad son ecosistemas terrestres humedales, manglares y sitios RAMSAR, o sea que la mitad de áreas protegidas son bosques de pino, bosque nublado, bosque tropical seco y bosques húmedo tropical, la otra mitad son ecosistemas marino costeros integrado por manglares y humedales que albergan gran cantidad de biodiversidad, por eso la importancia del I Foro Nacional de Manglares.

 

 El Evento cuenta con la participación de panelistas internacionales y es apoyado financieramente por el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Proyecto Marino Costero (PMC) que ejecuta el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) a través de la Secretaría de MiAmbiente+ el cual se realizó en un horario de 8:00 A.M. a 5:00 PM, en el Hotel la Quinta, La Ceiba, Atlántida.

 

Por su parte, la Directora General de Biodiversidad, Marnie Portillo, dijo que las acciones que se realizan en la costa atlántica están orientadas a incorporar estrategias con la participación de las comunidades y comanejadores del área que permitan la conservación de los ecosistemas y contribuyan a mejorar el nivel vida de las comunidades.

 

En tal sentido, el Director del Proyecto Marino Costero, José Peralta, informó que son muchas la amenazas que están enfrentando los ecosistemas marino costeros y por eso la importancia del trabajo realizado estos dos días con el Comité Técnico de Humedales, en función de conocer las perspectivas del país para poder alcanzar un adecuado manejo y conservación de los manglares y humedales, de tal manera que el Comité y las autoridades nacionales salgan con una propuesta de un Plan de conservación de los manglares que defina mecanismos de interacción y gobernanza para la toma de decisiones.

 

Así mismo, el representante del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) con sede en Costa Rica, Aldo Flores, dijo que “nosotros somos socios implementadores de un fondo mundial (GEF) para la conservación de la naturaleza y junto con el Proyecto Marino Costero de la Secretaría de MiAmbiente+, estamos coordinando actividades para tres fines principales: gobernanza, pesquería y turismo y algo muy importante es la protección de los ecosistemas para lo que se realizan investigaciones científicas en ecosistemas de humedales y manglares que están en vísperas de ser publicadas en revistas científicas e indexadas”.

 

Los manglares son bosques pantanosos que se desarrollan donde se mezcla el agua dulce de río con la salada del mar; en estos lugares se encuentran: estuarios, bahías, lagunas, canales y ensenadas; estos ecosistemas autosuficientes reciben el nombre de manglar porque así se llama el árbol (mangle) especie vegetal dominante en esas áreas que muestra a quien quiera ver sus raíces aéreas.

 

El mangle es capaz de adaptarse a distintos grados de salinidad, según el estado de las mareas; en mareas altas por ejemplo, las raíces aéreas del mangle captan el oxígeno y lo transportan a las raíces que se encuentran bajo el agua, las encargadas de anclar cada árbol a la tierra inundada, a la vez, estas captan los nutrientes del agua de mar para que circulen por la planta y se conviertan en alimento al mezclarse con el oxígeno, expulsando por sus hojas lo que no le sirve: la sal.

 

Este árbol, puede vivir a través de este asombroso mecanismo con una parte de sus raíces bajo el agua, en un suelo sin oxígeno, con altas concentraciones de sal y al mismo tiempo aprovechar los sedimentos de los ríos que también le brindan nutrición, se estima que cerca de las dos terceras o las tres cuartas partes de la línea costera tropical a nivel mundial está cubierta por manglares.

 

Los ecosistemas marino costeros son fundamentales en el mantenimiento de las cadenas tróficas o sea el proceso mediante el cual se transfiere sustancias nutritivas a las diferentes especies de una comunidad biológica, en el que cada uno se alimenta del precedente y es alimento del siguiente, ya que muchas poblaciones animales dependen de ellos en alguna o varias de las etapas de su ciclo de vida.

 

Los Manglares juegan un papel importante en el control de la contaminación a través de la filtración de nutrientes y otros contaminantes orgánicos, y son claves en la protección y estabilización de costas, y la protección contra tormentas tropicales.

         

  

 

Unidad de Comunicación Institucional, uci-MiAmbiente+


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